
En el evangelio de hoy se continúa la lectura del Sermón de la Montaña. Los domingos anteriores se leyeron las Bienaventuranzas y después el texto que nos invita a ser sal y luz. Hoy, el texto comienza con estas palabras de Jesús: No creáis que he venido a abolir la Ley y los Profetas: no he venido a abolir sino a dar plenitud.
La palabra abolir significa anular, cancelar, eliminar de manera formal una norma, una ley, una práctica vigente. Se habla de abolir la esclavitud, la pena de muerte…
Pero aquí, es curioso que, en este fragmento del evangelio de Mateo, Jesús dice que no ha venido a abolir… sino a dar plenitud. Para mí, es como si dijera: no vengo a abolir la Ley y los Profetas porque hay algo o mucho de bueno y verdadero en La Ley y las palabras de los Profetas. Pero al paso del tiempo, se perdió su verdadero sentido, se llenó de polvo al paso de los años. Lo que fue un Don, un signo de la Alianza entre Dios y su pueblo (la Ley), guía para el camino del amor, se volvió muchas veces más importante que las personas. La guía del camino se volvió más importante que el caminante… Y los escritos de lo profetas, se habían vuelto, para muchos, letra muerta, sin interpretar qué podían decir de buena nueva, que pudiera inspirar a los contemporáneos de Jesús…
Llevar a la plenitud, significa ir más allá de unas orientaciones de convivencia (no matar, no robar, no mentir…) que están en el Decálogo. Y ojalá estas las cumpliéramos. Sino ir más allá… No sólo no matar sino dar la vida, en entrega generosa, como Jesús. Ser cada uno allí donde estamos, artesanos de vida. No sólo no robar sino ser solidario. No sólo no mentir, sino ser veraces de palabra y obra…
Y los profetas, cuánta sabiduría se hayan en muchas de sus palabras… “aprended a hacer el bien. Buscar la justicia, socorred al oprimido. (Primer Isaías, I, 17). “… no temas, porque yo estoy contigo, no te angusties, porque yo soy tu Dios”. (Segundo Isaías,41, 10). Jesús lleva a plenitud todo lo que desprende perfume de amor, porque él manifiesta al Dios que es todo AMOR.





