
Jesús nos enseña a entrar por el camino bueno, el que lleva a Dios Padre. Nos habla al corazón, a la conciencia, y nos invita a vivir en paz y con alegría. Su voz es suave y sus palabras impregnan la vida de amor, confianza, seguridad.
Son muchas las voces que oímos cada día, pero la suya es suave, respetuosa con nuestra libertad, nos invita a ser feliz viviendo en el amor.
Sí, Él es la puerta, sin llaves, donde podemos vivir fraternalmente y confiados en el Amor, en el Buen Pastor que da la Vida por cada una de sus ovejas.





